¿Qué es la Ley Natural?


En una cárcel de Birmingham, Alabama, Martin Luther King Jr. Hablaba de la desobediencia civil y señalaba que “hay dos clases de leyes: las justas y las injustas” y una “ley natural” a la cual estamos sujetos. Tenía razón: no debemos decir que sabemos qué es lo correcto y lo incorrecto sólo porque “la Biblia lo dice”. Romanos 2:15 declara que la ley moral de Dios fue escrita en el corazón de todos los seres humanos. En el libro La Abolición del hombre, del intelectual C.S Lewis, se menciona una ilustración maravillosa de esta conciencia innata o intuitiva. El escritor enumera diversas leyes y virtudes morales universalmente reconocidas, como la imparcialidad de la justicia, la veracidad, la bondad, la misericordia, la fidelidad matrimonial y el respeto a la vida humana. Desde las antiguas Babilonia y Grecia hasta las tres Américas, desde el judaísmo y el cristianismo hasta el hinduismo y el confucionismo, se ha reconocida la autenticidad de todas ellas. Aun así, si bien los seres humanos son capaces de reconocer principios morales básicos, también pueden llegar a cauterizar su conciencia, endurecer su corazón e insensibilizar su moral.


El teólogo medieval Tomás de Aquino hablaba de ciertas “leyes” y afirmó que hay una ley eterna que sólo Dios conoce y mediante la cual creó el universo y lo gobierna. Dado que nos creó a Su imagen (como seres morales y racionales), somos capaces de reconocer la existencia de una ley natural inherentemente manifiesta que es el reflejo de la divina ley eterna en el orden creado. Todos los seres humanos tenemos conocimiento de esta ley, ya sea que conozcamos o no la revelación especial de Dios a través de Israel y de Jesucristo, que está registrada en la Biblia. Dios colocó en nuestro interior una tendencia hacia el conocimiento moral. A menos que se nos cauterice la conciencia, conocemos por naturaleza las verdades morales fundamentales. El filósofo escocés Thomas Reid escribió que las virtudes y los vicios comunes “deben ser inherentemente evidentes a todo ser humano que tenga una conciencia y que se haya esforzado por ejercitar este poder natural de la mente” (of Morals [Sobre la Moral]).


Algunos responderán diciendo: “Puede haber ateos morales. No se necesita a Dios para que haya moralidad”. No obstante, los ateos fueron creados a la imagen de Dios y, aunque nieguen que él exista, aun así, fueron diseñados para proceder correctamente e incluso crear leyes humanas para bien de la sociedad; leyes que, en diversas proporciones, aplican la ley natural que está en nuestro interior. Los ateos ignoran la raíz misma de la bondad, es decir, a Dios quién los creó y es el Bien en su máxima expresión.

Paul Copan

Biblia de estudio Apologética

Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square
anchor.png
Spotify.png
Youtube.png